Ya ha llegado el otoño, como en cada cambio de estación, nuestro organismo hace un esfuerzo para adaptarse a la nueva situación y en especial nuestros ojos. Durante el verano gozamos de más horas de luz natural. En cambio, durante los meses de Otoño e Invierno multiplicamos las horas que pasamos dentro de casa y por lo tanto usamos más luz artificial como en el ordenador, la televisión, en la lectura… Además, el tiempo de ocio o deporte que antes hacíamos al aire libre, ahora lo cambiamos a espacios cerrados y protegidos. En el caso de las mujeres, se emplea mayor cantidad de maquillaje lo que puede afectar a los ojos el contacto con más productos de belleza.

Alergia

En otoño la concentración de alérgenos es alta y en más de la mitad de los casos, los ojos sufren. El polen es la partícula que más afecta a los ojos y se encuentra concentrado en el aire especialmente en primavera y otoño.

También nos produce alergia los pelos de los animales, especialmente los de gato.

Con la llegada del otoño hay más humedad, y por lo tanto puede aparecer moho, suciedad o ácaros.

Resfriados

Los resfriados también afectan a los ojos. Con el frío nos volvemos más vulnerables a la hora de enfermar ya que nuestras defensas bajan. Además, pasamos más tiempo en casa, cerca de otras personas y por lo tanto la posibilidad de contagio es mucho mayor.

Consejos para cuidar los ojos en Otoño:

Especial protección en la nieve ya que la radiación UV es mucho mayor.

Practicar ejercicios visuales para relajar la vista, especialmente en esta época estamos más expuestos a la calefacción. Parpadear a menudo y usar colirios que mantengan el ojo hidratado.

Cuidar la higiene de los ojos además de lavarnos las manos a menudo.

Comer alimentos con Vitamina A,E,C,B2.