El síndrome del ojo seco es un trastorno común que se produce cuando el ojo no fabrica la cantidad adecuada de lágrimas. Se trata de una alteración que se produce en la superficie de la córnea y la conjuntiva y es una de las principales causas por las que la gente visita al oftalmólogo.

Además de ser muy incómodo también puede producir lesiones en la córnea y la conjuntiva.

¿Cuáles son las causas más comunes?

Puede producirse por múltiples factores como

  • Causas medioambientales: exposición a una luz solar muy intensa, la combustión de gases, el polen en el aire y el polvo…
  • Trabajar frente a una pantalla de ordenador.
  • Medicamentos, como antidepresivos o betabloqueantes.
  • Mujeres menopáusicas, ya que los cambios hormonales afectan al globo ocular.
  • El uso de gafas.
  • La edad. Con el envejecimiento se atrofian las células que generan la lágrima de manera constante.

Otra de las causas importantes son los problemas de visión tratados de manera incorrecta. Pueden provocar sequedad ocular, ya que los ojos se fatigan con más facilidad. Una revisión periódica de la vista realizada por un optometrista o por un profesional de la salud visual despejará las dudas con rapidez.

¿Cómo podemos prevenirlo?

  • Evitando el humo del tabaco.
  • Incluyendo suplementos de ácido graso omega-3 a la dieta puede aliviar los síntomas.
  • Llevando gafas de sol de calidad durante la exposición al sol o al viento.
  • El uso de humidificadores y que los aires acondicionados y la calefacción pueden producir más sequedad.
  • El uso de lágrimas artificiales, preferiblemente sin conservantes.
  • Dejar que los ojos descansen cuando leemos o vemos la televisión. Debemos hacer pausas para descansar los ojos y parpadear con más frecuencia para recuperar la humedad perdida.

¿Sufres sequedad ocular? ¿Cómo la remedias?